sábado, 02 marzo 2024
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Nuevo embate de Nación contra economías regionales

Hay alarma en el sector tabacalero por una reunión del Gobierno y la industria para eliminar el impuesto mínimo que solventa el Fondo Especial del Tabaco.

El sector tabacalero de todo el país y, en particular de Salta, está en estado de alerta o, más bien, alarma. Luego de un año en el que el Fondo Especial del Tabaco, que financia a productores y obreros, perdió $ 7.000 millones por las maniobras evasivas de algunas empresas, ahora el Programa Nacional de Reconversión de Áreas Tabacaleras busca eliminar el impuesto que financia al sector.

Días atrás el coordinador del Programa Nacional de Reconversión de Áreas Tabacaleras (PRAT) del Ministerio de Agricultura de la Nación, Guido Varas, convocó a las empresas de la industria para plantear la necesidad de modificar los impuestos al tabaco.

Participaron de la reunión todas las empresas cigarrilleras: Massalin Particulares, British American Tobacco, Tabacalera Sarandí, Bronway Technology, For Men, Cigarrillos y Tabacos, la empresa salteña Tabes y representantes del Ministerio de Economía, la Secretaría de Comercio interior, entre otros.

Sorpresivamente, los tabacaleros, un eslabón esencial en la cadena de esta economía regional fundamental en varias provincias del norte argentino, no fueron invitados al encuentro.

En la reunión se dio a conocer una propuesta propulsada por Canet (Cámara Argentina Nacional de Empresas de Tabaco, conformada por Tabes, Bronway Technology, For Men y Cigarillos y Tabacos) que busca eliminar el impuesto mínimo y subir la tasa de impuestos internos. Estas empresas son las que vienen tributando por debajo del impuesto mínimo establecido por la ley y ocasionando millonarias pérdidas al fisco nacional y a los programas de fomento a la reconversión tabacalera, con los que se solventaba la actividad.

Según las empresas convocantes, el mínimo siempre fue un problema para las pymes que, a fuerza de medidas cautelares y falta de control crecieron sin pagar este impuesto, llegando a tener un 40% de participación del mercado y hoy venden sus productos por debajo del mismo. Solo las empresas multinacionales cumplen hoy con el pago del impuesto mínimo.

Uno de los destinos del impuesto mínimo es el Fondo Especial del Tabaco, cuyo manejo depende de esa coordinación y va al sector primario como complemento del precio del tabaco.

Mientras que la inflación de la Argentina en 2022 fue del 95%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el crecimiento del fondo fue solo del 45%. Así, el fondo perdió más de 7.000 millones de pesos solo en 2022.

La propuesta de eliminar el impuesto mínimo implicaría una pérdida de recaudación mucho mayor, ya que la eliminación del monto mínimo fijo por paquete permitiría a todas las empresas bajar el precio de venta al público y, como consecuencia, pondría en riesgo la recaudación del impuesto interno y del FET.

El síndico titular de la Comisión Directiva de la Cámara del Tabaco de Salta, Enrique Cornejo Saravia, confirmó a El Tribuno la honda preocupación que cala el ánimo de los productores del sector ante esta nueva embestida del Gobierno nacional.

“Nos llamaron numerosos productores por este tema, no solo de Salta, sino también de Jujuy, Tucumán y Misiones”, detalló Cornejo Saravia. Es que Varas avanzó con esta reunión a espaldas de los productores de todo el país.

“El impuesto interno mínimo es el sostén de la recaudación”, insistió el síndico de la Cámara, y explicó que “al ser un impuesto indirecto, trasladable al consumidor final, actúa como un costo directo del producto final, en este caso el cigarrillo”.

“Si lo eliminas (al impuesto), bajarán drásticamente el precio de los cigarrillos y, además, la Argentina incumplirá con la pauta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de elevar el precio de los productos del tabaco para desalentar su consumo”, advirtió.

Cornejo Saravia reveló en este sentido que “la propuesta de Canet de elevar la alícuota del impuesto interno de 70 a 75 por ciento es una falacia que en nada impactará en una recaudación mayor del FET. Podrán venderse cigarrillos a 150 pesos y tributar 75% de impuestos internos en vez del 70% que se tributa hoy partiendo de un impuesto mínimo de 277 pesos”.

“De esta manera -aclaró- al desaparecer este piso mínimo los cigarreros podrán bajar los precios y el FET, que se constituye con el 7% del precio de venta, al ser más baratos los cigarrillos recaudará mucho menos”.

Cornejo Saravia fue contundente al afirmar que “hoy no se necesita ninguna suba de impuestos, simplemente quienes manifiestan que se suba la alícuota a 75% hoy no pagan lo que marca la ley, solo deben pagar lo que corresponde y dejar de forzar medidas judiciales para no pagar y perjudicar a miles de familias argentinas que dependen de este cultivo”, detalló.

En este sentido, anticipó que “los productores nos vamos a manifestar para expresar que se debe respetar la vigencia de impuesto interno mínimo, porque, de modificarse, implicaría un fuerte desfinanciamiento al ya devaluado FET”.

También van contra los electrónicos

Recientemente, el Ministerio de Salud de la Nación publicó una decisión administrativa (resolución 565/2023) que prohíbe la comercialización de productos de tabaco calentado y dispositivos que calientan dichos productos de tabaco.

A partir de esta decisión, tomada de manera sorpresiva, Massalin Particulares, una de las principales tabacaleras a nivel local, decidió suspender un proyecto de inversión de 300 millones de dólares en la Argentina.

El proyecto incluía una ampliación de su planta en Merlo, Buenos Aires, para producir estas alternativas que, además, hubiese dado la posibilidad de realizar exportaciones por más de 100 millones de dólares anuales.

Más allá del impacto en el proyecto de inversión, la decisión coarta la posibilidad de brindarles a los 7 millones de fumadores adultos que hay en el país alternativas diferentes al cigarrillo convencional, basadas en la ciencia y autorizadas por diferentes agencias y autoridades sanitarias alrededor del mundo. Se trata de una resolución que aísla a Argentina de los avances que hay en el mundo en este sector.

Los productos de tabaco calentado y sus dispositivos para calentarlos representan una alternativa para las más de 1.000 millones de personas adultas que fuman alrededor del mundo. Gracias a la inversión, innovación y desarrollo de tecnología, estos dispositivos permiten calentar el tabaco en lugar de quemarlo, y de esta manera eliminar la combustión, que es el principal problema relacionado con el acto de fumar.

En todo el mundo las alternativas que calientan tabaco en lugar de quemarlo son una tendencia y se están regulando y no prohibiendo como en Argentina.

Replicado de El Tribuno

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