sábado, 20 abril 2024
Search
La exportación

La exportación de tabaco creció, pero los números no cierran

Fue la tercera producción salteña con mayores ventas durante el año pasado.

Acopio de la producción en la Cooperativa de Productores Tabacaleros (Coprotab).

Durante el año pasado, el tabaco salteño tuvo un gran salto en las exportaciones y pasó a ser el tercer producto provincial con mayores ventas, en valores, en el mercado internacional luego de que en 2021 había ocupado el cuarto lugar. Hay matices que hacen que esa noticia no sea todo lo positiva que debería ser para la producción tabacalera local, que viene castigada por menores ingresos de un impuesto que se aplica a los cigarrillos, el cepo cambiario, la sequía y dificultades para conseguir mano de obra.

Las exportaciones de tabaco, sin elaborar en hojas, crecieron un 81,6% entre 2021 y 2022 en Salta, de acuerdo a un informe que compartió con El Tribuno la Fundación ProSalta. Esto se debe, principalmente, a un aumento en el precio internacional de ese producto primario, que a pesar de las restricciones para fumar creció su demanda en el mundo, en los últimos años.

Desde el lado de la producción hay otra realidad. La principal fuente de ingresos para el sector es el Fondo Especial de Trabajo (FET), que se integra con el 7,35% del precio total de la venta al público de cada paquete de cigarrillos, más un componente fijo que se actualiza de acuerdo a los rendimientos de las cosechas. Ese viene decreciendo año a año, producto de evasiones fiscales por parte de algunas fábricas de cigarrillos y el incremento del mercado informal.

“El año pasado el Fondo Especial del Tabaco perdió 50 puntos porcentuales con relación a la inflación”, contó el síndico de la Cámara del Tabaco de Salta, Enrique Saravia Cornejo.

Explicó que la caída de la recaudación del FET va a la par de la evasión impositiva de las empresas cigarreras denominadas nacionales que ya concentran el 45% de las ventas en el país. El resto de la comercialización la ocupan las tradicionales multinacionales.

“Proliferaron empresas que se denominan pequeñas, pero no lo son, que a través de diferentes métodos no pagan el llamado impuesto interno mínimo. Entonces, como venden un cigarrillo súper barato, porque no pagan los impuestos, al FET derivan muy poca plata. Después tenés los cigarrillos truchos, los importados, que también directamente no tributan nada”, señaló el productor, quien tiene sus cultivos en General Güemes.

Para tener una referencia, en mayo, las tabacaleras multinacionales pagaron un promedio de $42 al FET por cada paquete de cigarrillos, mientras que las otras tributaron $14.

“Tenemos nuestra principal fuente de financiamiento afectada en un 45% por actores económicos que no respetan la ley, que no pagan los impuestos y a nosotros nos han desfinanciando”, denunció Saravia Cornejo.

Atraso cambiario

Alrededor del 80% del tabaco local se exporta. Lo mismo ocurre en las otras seis provincias tabacaleras (Jujuy, Tucumán, Catamarca, Chaco, Corrientes y Misiones). De esas ventas poco queda para los productores debido al cepo cambiario, que a pesar de que existe un dólar especial para los acopiadores de 300 pesos, lo mismo queda desfasado con el verdadero valor de la moneda estadounidense (ayer, por ejemplo, rondaba $490 en el mercado paralelo). Ese precio, el paralelo, es referencia también para los costos en insumos que debe afrontar cualquier producción agraria.

Se debe descontar, además las retenciones a las exportaciones y flete hacia los puertos de Rosario, que para las distancias que debe recorrer desde el norte del país es más oneroso.

De acuerdo a la información de la Dirección de Estadísticas de la Provincia, el principal destino del tabaco salteño durante el año pasado fue Bélgica, desde donde se realizaron compras a la provincia por 128 millones de dólares.

Lluvias

La sequía tampoco ayuda. La producción tabacalera en Salta ronda las 21 mil hectáreas en los últimos años, pero los rendimientos por superficie varían con el clima de cada campaña. El año pasado no fue bueno en ese sentido.

“Hubo una sequía muy pronunciada en donde se calcula que entre 4 y 5 millones de kilos de tabaco seco se perdieron. Las plantas sufrieron un estrés hídrico muy grande y también el período de sequía fue justo en el ciclo cuando la planta de tabaco necesita agua de lluvia para desarrollarse. Al no tenerla quedaron plantaciones muy raquíticas, muy pequeñas, y bueno, hubo una pérdida”, recordó Saravia Cornejo.

Si bien hubo menos rendimientos, el crecimiento en la exportación se explica, además de los mejores precios internacionales, por los remanentes de la producción de 2021 que se dispusieron el año pasado.

Ante este panorama la rentabilidad del sector tabacalero está al límite.

“Puede tener rentabilidad el productor que tuvo la suerte de sacar por arriba de los 2.300 kilos de tabaco por hectárea, que es un productor que tiene una escala más grande, que es el dueño de la tierra, de la estufa, que no tiene deudas bancarias, el productor que es más competitivo. Pero, lo que sucede es que la gran mayoría de los productores de Salta son pequeños, minifundistas, el clima no ayuda, muchos son arrendatarios, entonces obtenemos una muy baja productividad”, relató el integrante de la Cámara del Tabaco de Salta.

Jornaleros

La otra situación que afecta al sector tabacalero es la cada vez menor disponibilidad de mano de obra. En los registros laborales esa realidad se ve con claridad. Según se desprende de los datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), en febrero pasado, que es el mes con más actividad para el tabaco, había 10.537 trabajadores registrados en esa producción salteña. Son 3.198 menos que hace cuatro años (un caída del 30%).

Por el lado de los productores explican que los trabajadores golondrina oriundos de Bolivia ya no emigran, por la devaluación del peso argentino y porque cada vez hay menos gente que quiere trabajar formalmente en el campo, porque argumentan que no quieren perder sus planes sociales.

La situación de los trabajadores

El trabajo en el tabaco es temporario, a lo largo del año varía la cantidad de personas empleadas en el rubro. Para compensar, en una pequeña parte, los meses con menos ocupación, los peones rurales que quedan libres reciben el subsidio de $32.000 del Programa Intercosecha. Ese plan nacional, que también abarca a otras producciones, el año pasado cubrió a 7.579 salteños, de acuerdo a la información oficial. En Salta la producción tabacalera ocupa alrededor de 21 mil hectáreas.

El balance de las ventas salteñas

Si bien las ventas de la mina de oro salteña Lindero crecieron durante 2022, la comercialización del tabaco la superó y las producciones intercambiaron posiciones en el ranking de exportaciones con respecto a 2021: la minería terminó en el cuarto lugar y el tabaco, tercero.

Según un informe de la Dirección General de Estadísticas, en base al Indec, lo más exportado en la provincia en 2021 y 2022 fueron productos primarios: maíz, legumbres, tabaco, soja y trigo. En ambos años el maíz explica alrededor del 25% de las exportaciones totales. La participación de las legumbres (porotos) que era de 21,5% en 2021 disminuyó a 19,5% al año siguiente.

En tanto, la exportación de sorgo, que ocupaba el puesto 8 en 2021, en 2022 pasó a la posición 17. El rubro de las piedras y metales preciosos (la minería), representó el 11,6% de las exportaciones en 2021 y en 2022, explicó 16,1%. La soja, en tanto, representó alrededor del 5% de las exportaciones salteñas en los dos años y ocupó el puesto 5.

Scroll al inicio