Productores tabacaleros de Jujuy manifestaron su profunda preocupación por la situación de vulnerabilidad que atraviesa el sector, calificando el panorama actual como «desesperante» debido a la falta de apoyo efectivo por parte del Gobierno provincial. A pesar de los reclamos públicos sostenidos durante 2025, el sector denuncia que las soluciones propuestas no han sido suficientes para compensar las pérdidas y los elevados costos de producción.
Desde las organizaciones representativas, se hizo hincapié en la necesidad de una intervención estatal directa para regular el mercado y asegurar precios justos antes del inicio de la entrega de la producción. Los productores alertan que, actualmente, los precios recibidos no logran siquiera igualar los costos operativos, lo que genera una imprevisibilidad financiera que pone en riesgo la continuidad de muchas explotaciones, especialmente las de pequeña escala.
A los problemas de rentabilidad se suman los altos costos de los fertilizantes y otros insumos clave, muchos de los cuales están dolarizados, lo que ha llevado a varios tabacaleros a considerar el abandono de la actividad. Esta crisis no solo afecta a los propietarios de las fincas, sino que amenaza con generar un desempleo masivo en departamentos como El Carmen, donde el tabaco es el principal generador de mano de obra y sustento de numerosas comunidades rurales.
Aunque el Gobierno de Jujuy ha anunciado recientemente programas de asistencia financiera, créditos para mano de obra de $200.000 por hectárea y compensaciones por gastos de carburantes a través del Fondo Especial del Tabaco (FET), los productores señalan que la burocracia y la falta de consulta directa con quienes trabajan el campo agravan la situación. Ante este escenario, exigen que las autoridades provinciales y nacionales eleven el pedido de fondos y garanticen una mesa de negociación que contemple la realidad productiva para evitar el cierre definitivo de establecimientos.