La industria del tabaco en la República Dominicana atraviesa una etapa de expansión histórica. Según datos del Instituto del Tabaco (Intabaco), el país ha incrementado su superficie cultivada en casi un 50% en los últimos años, pasando de menos de 100,000 tareas en 2019 a las 150,000 tareas registradas en el cierre del último ciclo productivo.
Este crecimiento no solo responde a una mayor demanda internacional de cigarros premium, sino también al respaldo institucional tras la declaración del tabaco como Patrimonio Cultural de la Nación en 2022. Hoy, el sector es responsable de ingresos que superan los 1.385 millones de dólares, consolidándose como un pilar fundamental de la economía dominicana.
Radiografía del éxito tabacalero dominicano:
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Impacto Social: La actividad genera 40,000 empleos, con una notable participación femenina que alcanza el 62% de los puestos de trabajo.
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Capital del Cigarro: Santiago y Valverde se mantienen como las principales zonas productoras, aprovechando microclimas que permiten obtener hojas con aromas y fortalezas únicas en distancias muy cortas.
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Ciencia Aplicada: El desarrollo de la variedad Intabaco T13, tras una década de investigación genética, ha permitido contar con plantas más resistentes a plagas como el moho azul sin perder la calidad del aroma.
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Presencia Global: El país produce anualmente 185 millones de cigarros premium hechos a mano, siendo Estados Unidos el principal destino (88%), seguido por los exigentes mercados europeos.
«El tabaco dominicano es hoy nuestro mejor embajador. La combinación de suelo, clima y una tradición de más de 120 años nos permite mantener el liderazgo mundial en calidad», destacaron desde Intabaco.