El programa de Responsabilidad Social «Brazos Abiertos» inició su ciclo 2026 con una convocatoria récord que supera los 400 niños y adolescentes de entre 3 y 17 años. La iniciativa, ejecutada por la Fundación Vamos a Andar con el apoyo financiero de Alliance One, funciona como un espacio de cuidado estratégico donde los hijos de los trabajadores tabacaleros permanecen mientras sus padres cumplen sus labores en las fincas.
Adriana Sacheri, referente de la fundación, destacó que el programa no solo cubre las necesidades nutricionales básicas —ofreciendo desayuno, almuerzo y merienda— sino que también implementa talleres lúdicos y pedagógicos. «Intentamos prevenir el trabajo infantil ofreciendo un lugar seguro donde los chicos aprenden y se divierten, evitando que estén expuestos a los peligros de las fincas», explicó Sacheri.
Una de las innovaciones más importantes de los últimos años es la consolidación de un gabinete interdisciplinario integrado por psicólogos, trabajadores sociales y psicopedagogos. Este equipo realiza un seguimiento personalizado de las trayectorias escolares y familiares, articulando con instituciones del Estado para garantizar los derechos de los menores. En Salta, la logística incluye un sistema de transporte que recoge a los chicos por las fincas de la zona de Chicoana y los traslada al predio de la empresa hasta las 17:00 horas, asegurando una cobertura integral que se extiende hasta el inicio del ciclo lectivo.