En un movimiento estratégico para fortalecer la seguridad en los límites internacionales del noreste argentino, la empresa Philip Morris Argentina concretó la donación de más de 100 computadoras destinadas a la Gendarmería Nacional Argentina (GNA). El equipamiento tecnológico tiene como objetivo optimizar las capacidades operativas de la fuerza en la lucha contra el contrabando, el crimen organizado y el terrorismo dentro de las fronteras compartidas con Paraguay y Brasil, bajo los lineamientos del Plan Guaçurarí. El acto formal de entrega se realizó en la ciudad de Puerto Iguazú, coincidiendo con el 30° Aniversario del Comando Tripartito “Triple Frontera”.
El encuentro tuvo lugar en el “Centro Internacional de Análisis del Delito Complejo”, un hito institucional cuya construcción fue respaldada por la propia compañía tabacalera a través de su programa internacional Impact. Del evento participaron figuras políticas y de seguridad de primer nivel, incluyendo a la senadora nacional Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad de la Nación Alejandra Monteoliva, y altos mandos de la Gendarmería. Desde la firma privada, Juan José Benitez remarcó que la cooperación público-privada es una herramienta clave para el desarrollo sustentable y el fortalecimiento de los organismos encargados de la aplicación de la ley.
La problemática del comercio ilegal golpea con dureza a la región del NEA, donde se estima que más del 40% del mercado de cigarrillos proviene del contrabando. Esta situación afecta con especial gravedad a la economía de Misiones, provincia históricamente líder de la industria tabacalera, donde el comercio ilegal trepa de manera alarmante a más del 70% del mercado disponible. El ingreso masivo de mercancía clandestina no solo perjudica la inversión privada, sino que reduce de forma dramática los recursos del Fondo Especial del Tabaco (FET), golpeando el bolsillo de los productores locales que dependen directamente de dicho fondo para sostener sus chacras.