En una contundente defensa de la gestión de los recursos públicos destinados a las economías regionales, el coordinador del Fondo Especial del Tabaco (FET) de la Secretaría de Agricultura de la Nación, Marcelo Reinoso, afirmó que la recaudación del fondo continúa en aumento generalizado. De esta manera, el funcionario nacional desestimó las declaraciones emitidas por la Federación Argentina de Productores Tabacaleros, cuyos representantes habían manifestado públicamente una «honda preocupación» por una supuesta contracción en los ingresos del sistema.
Reinoso respaldó su postura exhibiendo las estadísticas correspondientes a las campañas 2024, 2025 y el primer semestre de 2026. «La comparativa nos da que en la campaña 2025 incrementamos un 66% la recaudación con respecto al año anterior, y en el primer semestre de este año estamos por arriba del 30% en la comparación interanual». El coordinador proyectó que el año cerrará con un incremento de entre el 60% y el 70% en los recursos totales, remarcando que el fenómeno de suba se consolida a pesar de registrarse una baja real en el consumo físico de atados de cigarrillos. Para transparentar las cifras, instó a los actores del sector a consultar los datos oficiales, la ejecución presupuestaria y los kilos acopiados en la sección «Tabaco» de la página web de la Secretaría de Agricultura.
Sanción inminente: Exclusión del Renot para empresas morosas
A pesar de la lectura positiva sobre los fondos actuales, Reinoso coincidió en que existen distorsiones comerciales severas motorizadas por tabacaleras de menor envergadura (catalogadas como pymes). Según explicó, estas firmas han logrado discontinuar sus aportes al FET y a la recaudación general de Arca amparándose en medidas cautelares dictadas por la Justicia bajo supuestos argumentos de inconstitucionalidad de los impuestos internos.
Para contrarrestar esta fuga de recursos, el funcionario anunció una medida administrativa de fuerte impacto fiscal:
-
Firma de resolución: Es inminente la firma de una nueva reglamentación en el ámbito del sector.
-
Poder de policía: La normativa permitirá sancionar y excluir de forma definitiva del Registro Nacional de Operadores Tabacaleros (Renot) a toda empresa que no cumpla con sus contribuciones fiscales.
-
Consecuencias comerciales: La exclusión del Renot significará la pérdida automática de la habilitación legal para desarrollar cualquier tipo de actividad comercial o industrial vinculada al tabaco en el territorio argentino, obligando a las empresas en litigio a ponerse al día con el FET.
Trazabilidad con QR y la pulseada por el precio de salida de planta
Respecto a la propuesta de la Federación de Productores de implementar un sistema de trazabilidad mediante códigos QR en las marquillas para que el consumidor controle el valor declarado, Reinoso se mostró cauto. Recordó que el sistema ya fue utilizado en el pasado resultando «bastante confuso» en su finalidad.
No obstante, admitió que su aplicación —cuya órbita depende exclusivamente de Arca y no del FET— podría servir para visibilizar y presionar sobre las distorsiones de precios. Explicó que la ley obliga a tributar sobre el valor de venta al público, pero la industria aduce que lo hace sobre el precio de salida de planta, delegando las subas a la cadena logística y de distribución. «Hay una distorsión que la ley establece que no puede superar el 20% y que hoy, en muchos casos, es bastante mayor», reconoció.
Golpes a la ilegalidad: Fábricas clandestinas y la lupa en los acopios
Finalmente, el coordinador del FET detalló las acciones coordinadas con Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Arca para combatir el contrabando y el mercado ilegal interno. Reinoso destacó un megaoperativo realizado el pasado 5 de mayo, que incluyó 24 allanamientos simultáneos en cinco provincias. El procedimiento culminó con el desmantelamiento de tres fábricas clandestinas que poseían una capacidad de producción estimada en 19 millones de atados de cigarrillos mensuales. Estas organizaciones delictivas falsificaban desde las etiquetas comerciales hasta las propias marquillas fiscales oficiales provistas por el Estado.
Como parte de esta estrategia de saneamiento, Reinoso advirtió que el Gobierno nacional incrementará los controles sobre las habilitaciones de los acopios en las provincias productoras.
«Hemos detectado que en algunas jurisdicciones la habilitación no es lo formal que debería ser. Esos acopios irregulares compran tabaco relativamente barato pagando en efectivo al productor, aprovechándose de sus urgencias financieras y gastos fijos. Pagan, por ejemplo, $2.800 en mano en lugar de los $3.500 que corresponden. Ese tabaco marginal es el que termina abasteciendo el circuito ilegal y a las fábricas clandestinas que inundan el mercado sin tributar».