sábado, 02 marzo 2024
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El gobierno envió al Congreso el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud para su ratificación 1 - J

El gobierno envió al Congreso el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud para su ratificación

El acuerdo cuenta con la adhesión de 182 países y tiene como objetivo lograr una respuesta eficaz a la globalización de la epidemia del tabaquismo, a la vez que reafirma el derecho de todas las personas a lograr el máximo nivel de salud posible.

La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, encabezó un encuentro junto al secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José Ignacio de Mendiguren, y representantes de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), del Fondo Especial del Tabaco (FET) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), donde se reafirmó el apoyo de avanzar en la ratificación del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el control del tabaco, suscripto por Argentina en 2003. El Convenio Marco fue enviado al Congreso de la Nación para su ratificación y tiene giro a las comisiones de Salud y de Relaciones Exteriores y Culto.

“Es importante esta reunión para visibilizar la posición unificada y un abordaje integral del Estado nacional en relación a la estrategia de control del consumo de tabaco y para evaluar todo el abanico de acciones y trabajo articulado que estamos implementando en relación a esta problemática”, indicó la ministra y explicó que “el objetivo es avanzar en la adhesión al Convenio Marco de la OMS para el control del tabaco, que ya está en el Congreso y sería un hito como país poder lograrla”.

La titular de la cartera sanitaria nacional destacó la fortaleza de un Estado articulado, que trabaja en forma conjunta para generar acciones para el control del tabaco teniendo en cuenta todas las áreas involucradas del Gobierno nacional. “En una mesa donde hay intereses variados, con mirada federal, logramos coincidir en estrategias concretas para reducir el consumo, respetando a las economías regionales y sin impactar en la producción, ni el Fondo Especial del Tabaco”, explicó.

Por su parte, la jefa de Gabinete, Sonia Tarragona, manifestó que “buscamos transmitir al resto del equipo de Gobierno la importancia de trabajar en este tema que tiene muchas aristas y que requiere analizar su impacto sobre la recaudación, el empleo, la industria, el desarrollo regional y especialmente la salud”. Y agregó: “Debemos poder impulsar una estrategia que atienda y contemple los intereses y necesidades de todas las áreas de Gobierno”.

Durante el encuentro, se analizaron las tendencias decrecientes de producción y venta de cigarrillos tanto a nivel global como a nivel nacional y se presentaron datos en relación al impacto que, para el sistema de salud, tiene el consumo de tabaco. “En 2020 un 14% de las muertes anuales fueron originadas por el consumo de tabaco”, señaló Tarragona en la presentación.

El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT) fue firmado el 25 de septiembre de 2003 por el entonces presidente de la Nación, Néstor Kirchner, y entró en vigor en febrero del 2005. La ratificación del convenio es una enorme oportunidad sanitaria para el país, ya que fortalece una política sanitaria nacional y permite su interacción internacional en post de acuerdos regionales y globales para una mejor salud. Basado en evidencia científica, la iniciativa tiene como objetivo lograr una respuesta eficaz a la globalización de la epidemia del tabaquismo, a la vez que reafirma el derecho de todas las personas a lograr el máximo nivel de salud posible.

En ese marco ya son 182 países los Estados Partes en el Convenio (incluidos todos los países del Mercosur), siendo uno de los pactos de mayor aceptación en la historia de las Naciones Unidas. Por eso es imprescindible cumplir con las metas de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y con los tratados internacionales de Derechos Humanos que establecen la obligación de garantizar el nivel más alto de salud posible y para sumarse al conjunto de naciones que participan en las decisiones políticas globales para enfrentar la epidemia del tabaquismo y la abordan con la cooperación internacional.

El convenio establece un paquete integral de acciones efectivas que deben implementar los países para controlar la epidemia del tabaco que produciría mil millones de muertos en el siglo XXI. Las medidas –que incluyen la prohibición de la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco; la inclusión de advertencias sanitarias en el empaquetado de los cigarrillos; aumento de impuestos al tabaco; y la protección total de la exposición al humo de tabaco en lugares cerrados y transporte– ya están contempladas mayoritariamente en la normativa nacional, por lo que no significa más que ratificar el rumbo elegido en la estrategia nacional de control del consumo de tabaco.

En la charla se coincidió que la ratificación del convenio no afecta a la producción tabacalera, ya que más del 80% de la producción argentina se exporta, mientras que el descenso ocurrido en las ventas locales de cigarrillos entre 2011 y 2019 no tuvo ningún impacto en el volumen productivo.

El tabaquismo es la primera causa de muerte prevenible a nivel mundial. En nuestro país 225.000 personas enferman cada año por causa del tabaco y otras 45.000 mueren producto de esta problemática. Ratificar este convenio contribuye a disminuir la carga de muerte, enfermedad y discapacidad ocasionada por el tabaquismo en nuestro país, especialmente en los sectores más vulnerables.

Durante el encuentro se presentaron también las distintas líneas estratégicas de trabajo para el control sanitario del tabaco. En ese sentido, se destacó la resolución emitida recientemente por el Ministerio de Salud que limita la importación, distribución, comercialización y publicidad de los “Productos de Tabaco Calentado” (PTC). La medida, basada en evidencia científica, apunta a restringir el consumo de este tipo de productos, principalmente en juventudes y adolescencias, por considerarse perjudiciales para la salud.

En ese sentido, durante la reunión las distintas áreas del Gobierno coincidieron en seguir trabajando en forma conjunta e integral para generar acciones para el control del tabaco y ratificaron que la resolución emitida por la cartera sanitaria no impide la inversión y producción de este producto para su exportación. A la vez, celebraron el acompañamiento de que ha tenido esta iniciativa en distintos aliados estratégicos, como organizaciones civiles, sociedades científicas, OPS y UNICEF.

La resolución forma parte de una serie de acciones que lleva adelante la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Enfermedades no Transmisibles, en el marco del cumplimiento de los objetivos del Programa Nacional de Control de Tabaco (PNCT), que buscan evitar el inicio del consumo de tabaco, disminuir su consumo, proteger a la población de la exposición al humo de tabaco ambiental y promover la cesación tabáquica en la población.

El Ministerio de Salud lleva adelante políticas sanitarias orientadas a reducir fuertemente los factores de riesgo directamente vinculados con la ocurrencia y padecimiento de enfermedades no transmisibles, como son enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer, la enfermedad pulmonar obstructivo crónica, con clara asociación con el consumo y exposición pasiva al tabaco. En ese marco, y en conjunto con las 24 jurisdicciones, se llevan adelante acciones dirigidas a lograr un mayor acceso en la implementación de estrategias para la deshabituación tabáquica y medidas que fortalezcan las restricciones en la promoción y publicidad del tabaco.

De la reunión participaron también la secretaria de Acceso a la Salud, Sandra Tirado; el jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Manuel Fernández Arocena; el coordinador del Fondo Especial del Tabaco, Guido Varas; y el consultor en Enfermedades No Trasmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Sebastián Laspiur.

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