Esto significa una enorme tranquilidad para los productores, poder contratar estuferos que realicen una capacitación bastante extensa, donde culminan realmente sabiendo estufar, y además que cuenten con el certificado que otorga el Ministerio de Educación; es una manera de asegurar el trabajo que significa el proceso de secado de hojas de tabaco, donde incluso se reduce hasta 10 veces su peso inicial, no pueda ser afectado por un mal uso en las estufas, lo que podría ocasionar una pérdida de la cosecha.

El sector tabacalero cuenta con alrededor de 18 mil trabajadores, y la implementación de cursos que permita brindarles el conocimiento necesario y mejorar su rendimiento, es un paso importante para contribuir a una buena campaña.
Destacando además, el potencial que significa para los inscriptos, contar con la preparación suficiente abalada por un organismo, que se convierte en fuente de trabajo directo.

Desde el acto realizado en la Cámara del Tabaco de Salta, dialogamos con Esteban Amat, Presidente de la institución, te invitamos a mirar la entrevista completa.