En el marco de las acciones formativas destinadas a fortalecer la cadena de valor en el norte argentino, la Cooperativa de Tabacaleros de Salta (Coprotab) concretó un provechoso módulo técnico enfocado en la eficiencia del secado y el aseguramiento de la calidad en origen. La presentación estuvo a cargo de la técnica Liliana Cabrera, quien expuso los lineamientos esenciales de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), haciendo especial hincapié en dos ejes estratégicos para el sector: la integridad del producto comercializable y las variables físico-químicas que componen el proceso de estufado.
La jornada contó con una audiencia diversa, logrando un impacto positivo tanto en jóvenes en formación como en trabajadores en actividad. Cabrera ponderó el espacio compartido con los estudiantes, señalando la relevancia de transmitirles nociones tempranas de seguridad operativa y manejo técnico para cuando les toque insertarse laboralmente en el circuito productivo. Asimismo, la especialista valoró el enriquecedor intercambio de experiencias con el grupo de productores y estuferos presentes. Aunque los operarios demostraron poseer un alto nivel de destreza práctica, la incorporación teórica de la denominación gráfica conocida como la «curvita de estufado» les aportó un marco científico clave para comprender con precisión las reacciones del tabaco dentro de la infraestructura de curado.
Finalmente, la referente técnica de Coprotab subrayó la importancia de la capacitación continua debido a la naturaleza dinámica de cada campaña agrícola. Los asistentes coincidieron en que el manejo del tabaco exige una constante adaptabilidad, ya que los parámetros de curado deben modificarse permanentemente en función de factores externos variables, tales como la presencia de nuevas plagas, la introducción de variedades genéticas modificadas o las oscilaciones de humedad y sequía que presenta el clima año a año.