El programa «Brazos Abiertos» continúa consolidándose como un pilar fundamental para las familias del sector tabacalero, ofreciendo un espacio de aprendizaje que trasciende los formatos escolares convencionales. En una entrevista exclusiva, Federico Kuhn, responsable del taller de arte y escritura creativa, explicó que el eje central es la producción de conocimiento a través de la experimentación constante. «Trabajamos a la manera tradicional, volviendo al contacto concreto con las manos, la pintura y el dibujo, alejándolos por un momento de la realidad digital de las redes sociales», señaló el docente.
Con más de una década de trabajo sostenido en la zona, el programa ha logrado cerrar círculos de pertenencia admirables: antiguos alumnos hoy se han convertido en colegas y compañeros de trabajo dentro del mismo proyecto. Según Kuhn, este acompañamiento constante permite trabajar no solo la técnica artística con materiales como acuarelas y cartón, sino también aspectos emocionales como la tolerancia a la frustración. El objetivo es brindar una producción artística lúdica donde cada grupo marca su propio ritmo mediante una didáctica flexible y adaptada a las necesidades de niños desde los 2 hasta los 17 años.